Cuando se habla de implantes dentales, casi siempre se piensa en titanio. Pero dentro del propio catálogo de Straumann existe una alternativa: Roxolid®, una aleación de titanio y circonio pensada para ganar resistencia sin aumentar el tamaño del implante. La diferencia no es solo de nombre: cambia lo que un dentista puede ofrecer en casos donde el hueso disponible es limitado. Este artículo explica, sin tecnicismos innecesarios, en qué consiste esa diferencia.
Qué es el titanio convencional en implantología
El titanio de grado 4, el más habitual en implantes dentales, es el material de referencia en implantología desde hace décadas: biocompatible, resistente a la corrosión y capaz de integrarse con el hueso mediante osteointegración. La inmensa mayoría de los implantes que se colocan en el mundo son de titanio puro, y su historial de resultados es extenso.
Qué aporta Roxolid® frente al titanio puro
Roxolid® es una aleación de titanio y circonio que ofrece mayor resistencia mecánica que el titanio puro, manteniendo una biocompatibilidad equivalente.
Esa resistencia adicional permite fabricar implantes de menor diámetro sin que pierdan solidez frente a las fuerzas de la masticación. En la práctica, es relevante en zonas con poco hueso disponible en anchura, donde antes era más habitual recurrir a un injerto óseo antes de colocar el implante.
Osteointegración y superficie: el papel de SLActive®
Roxolid® se combina habitualmente con la superficie SLActive®, un tratamiento que mantiene el implante en un estado químicamente activo hasta la cirugía. Los estudios clínicos disponibles asocian esta superficie con una integración más rápida en el hueso que las superficies convencionales, aunque el tiempo exacto de cicatrización varía según el caso y no debe generalizarse a un plazo fijo.
¿Cuándo tiene sentido elegir Roxolid® en lugar de titanio convencional?
La elección entre Roxolid® y titanio convencional no depende de una preferencia general, sino del hueso y las circunstancias de cada paciente.
- Huesos estrechos donde interesa evitar o reducir un injerto óseo.
- Piezas con poco espacio entre dientes vecinos.
- Pacientes con factores de riesgo (tabaco, antecedentes de periodontitis) donde la resistencia adicional del material aporta un margen extra.
- Casos donde se plantea una carga inmediata y se necesita una buena estabilidad primaria desde el principio.
Por qué lo valoramos en Clínica Dental Barros
La Dra. Siyra Brahim-Salem decide entre Roxolid® y titanio convencional después de estudiar el hueso y el caso de cada paciente, no al revés. Puedes conocer más sobre cómo hemos incorporado esta marca a nuestro tratamiento de implantes dentales en este otro artículo: implantes Straumann en Clínica Dental Barros.
Preguntas frecuentes
¿El Roxolid® es igual de seguro que el titanio puro?
Sí. El circonio es, como el titanio, un material biocompatible, y su combinación en Roxolid® no compromete la seguridad del implante: la modifica en términos de resistencia y de diámetro posible.
¿Roxolid® es más caro que un implante de titanio convencional?
El coste depende del caso completo —número de implantes, prótesis y necesidad de injertos—, no solo del material. Se concreta en la valoración personalizada, antes de iniciar el tratamiento.
¿Para qué pacientes se recomienda especialmente?
Especialmente para quienes tienen hueso limitado en anchura o necesitan un implante de menor diámetro sin renunciar a resistencia, aunque la indicación final la determina la evaluación individual.
¿SLActive® es exclusivo de los implantes Roxolid®?
No necesariamente: SLActive® también se aplica sobre implantes de titanio puro de la misma marca. Roxolid® y SLActive® son dos desarrollos distintos que suelen combinarse, pero no dependen el uno del otro.
El siguiente paso
Saber si tu caso se beneficia más de un implante de Roxolid® o de titanio convencional depende de tu hueso, tu historial y el resultado que buscas. En Clínica Dental Barros lo valoramos caso a caso: puedes pedir cita para resolver esa duda con calma.